El porqué de tu nombre, bella Baelo, es algo que nadie conoce con firme certeza. Sólo Trajano queda para alumbrar nuestras dudas. Pero Trajano, impertérrito y oculto entre tus bellas columnas, ya sólo está a observar cómo, lentamente, desaparece tu esplendor antiguo.
Y así será hasta que el propio recuerdo de Trajano sea ya, también, un dato ignoto en este mundo apresurado.
Foto: Ruinas de Baelo, playa de Bolonia, Tarifa, Cádiz.
Texto: José Luis Encabo, Bolonia
No hay comentarios:
Publicar un comentario