Alarmas en los hogares,
silbos, carreras, portazos...
Parece que va a volar
el pueblo todo en pedazos.
Han caído cuatro gotas
lo mismo que cuatro clavos.
Y el pueblo está donde estaba:
quieto, fresco, alegre, claro...
Foto: Tormenta amenazando el malecón de Cádiz, con el castillo de San Sebastian al fondo
Texto: Baldomero Fernández, tormenta de verano.
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